N° 224
“La Argentina es un país por edificar”, decía Alejandro Bunge. Lamentablemente, todavía es así. La nación no es, ni de lejos lo que podría haber sido de no mediar constantes desencuentros entre quienes fueron sus dirigentes y la falta de un proyecto común. Hubieron muchos momentos históricos decisivos, casi todos coincidiendo con una recomposición del mercado mundial, con un realineamiento del país, con la definición de nuevos amigos y también de nuevos enemigos. En esas ocasiones no faltó quien formulara una propuesta lúcida, no importa cuál sea el juicio que a cada uno le merezca.
La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la Republica Argentina viene trabajando en la elaboración de un “Plan Estratégico” para el sector que “proyecte su desarrollo sobre bases proactivas, promoviendo la articulación entre los sectores públicos y privado y estableciendo un punto de referencia para el debate y la comunicación social, en pos de un proyecto nacional que permita abrir la brecha entre el potencial productivo de la Argentina y su actual desempeño”. Uno de los capítulos del trabajo analiza los requisitos de carácter macroeconómico e institucional necesarios para avanzar firmemente en una estrategia de desarrollo industrial y de la actividad metalúrgica en particular.
El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó un proyecto de ley de Promoción de la Industria Audiovisual que tiene como objetivo impulsar y dar sustentabilidad al sector, a la vez de posicionar internacionalmente al distrito porteño como polo de creación y producción audiovisual.
El régimen que contempla un incentivo fiscal –equivalente al 14% de la facturación por ventas-, a los productores locales de bienes de capital, sus partes y accesorios fue prorrogado hasta el 31 de diciembre de 2010.
En el marco del Congreso Metalúrgico del Bicentenario, que tendrá lugar en el Centro de Convenciones Golden Center -Parque Norte- los días 2 y 3 de junio, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina presentará un Plan Estratégico Sectorial para el período 2010-2020, elaborado por la Comisión de Política Industrial de la entidad. Previamente funcionarios oficiales, economistas, docentes y dirigentes empresarios y sindicales tendrán a su cargo el análisis de los siguientes temas: Ejes para consolidar los proceso de creación de empleo; rol del Banco Central en los procesos de desarrollo; articulación pública-privada; calidad educativa para el desarrollo; tecnología e innovación; competitividad industrial; desarrollo sustentable; internacionalización de la industria metalúrgica y regionalización como estrategia de inserción internacional.
La Unión Industrial Argentina (UIA) y la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (FCE), con el apoyo y colaboración de la Oficina Buenos Aires de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, firmaron un convenio de colaboración conjunta “para promocionar los vínculos entre la universidad y los actores del mundo de la producción de cara a la consolidación de un proceso de desarrollo”.
La recesión ha desnudado la fragilidad de algunos pilares sobre los que se apoya la economía argentina. En 2009 el PIB caerá un 3% aproximadamente y, sin embargo, la involución luce proporcionalmente mayor en variables asociadas, como la cuestión social y el empleo, la fiscal y también las condiciones de financiamiento de la inversión.
La crisis por la que atravesó la economía nacional durante el año que termina afectó fuertemente a la mayor parte de los sectores que operan en la Ciudad de Buenos Aires.
Sería interesante que en 2010 no se liquidaran, dado el contexto en danza, aspectos residuales aun supérstite del exitoso modelo competitivo productivo de 2003 (2002)-2007.
Vuelven a soplar vientos a favor del crecimiento de la economía nacional, aunque no son tan fuertes como los del ciclo 2003-2008. El problema es que las velas que tienen que recoger ese viento, que están desde mucho antes, siguen con las mismas rasgaduras que en el ciclo pasado. Será, entonces, una nueva recuperación con la misma agenda de problemas sin resolver.