N° 224
La conferencia que brindaron Celio Hiratuka, Alvaro Ruiz y Bernardo Kosacoff sobre “Estrategias de desarrollo productivo en contextos de elevada transnacionalización” puso el broche a una jornada de debate sobre “La política industrial en los tiempos de la transnacionalización productiva”. Un objetivo, éste último, improbable de ser comprendido desde un planteo economicista y casi imposible de ser resuelto si el abordaje es econométrico.
En una reunión organizada por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario, el Instituto para el Desarrollo Industrial y Social Argentino (IDISA) presentó sus primeros trabajos. En uno de ellos, analiza entre otros aspectos de política comercial externa, las nuevas formas de administración de los mercados en el mundo que resaltan evidencian una importante divergencia entre los discursos y los hechos.
La fuerte expansión de la producción local de automotores es la responsable del notorio crecimiento de las importaciones de autopartes en el primer semestre de 2010, que llegaron a más de 4.470 millones de dólares (74% por encima del registro de igual periodo del año anterior). Por su parte, las exportaciones del sector autopartista superaron los 1.495 millones, con un aumento del 35,1%, que se justifica en la recuperación de la industria automotriz mundial, especialmente de Brasil. Las cifras apuntadas llevan a un saldo comercial negativo de alrededor de 3.
“Si bien los indicadores sociales muestran una indiscutible mejora en el período 2004-2009, todavía estamos lejanos de cumplir los mínimos normativos para una parte importante de la sociedad. El derrame social del crecimiento no fue constante sino que tendió a estancarse, incluso antes de la crisis 2008-2009” subraya un trabajo del Observatorio de la Deuda Social Argentina sobre empleo, hábitat, salud y situación social de los hogares, entre otros temas.
Acompañando a su informe estadístico mensual,- en este caso con las cifras de mayo que exhiben aumentos del 39,6% en la producción, del 47,7% en las exportaciones y del 31,1% en las ventas a las concesionarias en comparación al registro del mismo período de 2009-, la Asociación de Fabricas de Automotores dio a conocer un comunicado con declaraciones del presidente de la entidad, César Luis Ramírez Rojas, alertando sobre que “los objetivos de mantener la presente tendencia y alcanzar las metas proyectadas para el total del año, podrían verse comprometidos por ‘cuellos de botella’ que ya comienzan a registrarse en el sector autopartista local”.
Mediante el decreto 699/2010, el Poder Ejecutivo Nacional extendió por el término de dos años el plazo de vigencia de los beneficios promocionales en los impuestos a la Ganancias y al Valor Agregado, acordados en el marco de la ley No 22.021 y sus modificaciones, a las empresas industriales radicadas en las provincia de La Rioja, Catamarca, San Luis y San Juan. El porcentaje de beneficios será el correspondiente a 2009 y en ningún caso podrá exceder el 45%. Para acceder a este porcentual, las empresas titulares de los respectivos proyectos deberán mantener la cantidad mínima del personal comprometido o el nivel de empleo promedio efectivamente afectada a la actividad promovida, en caso que este fuera mayor durante el citado año.
La crisis internacional afectó las corrientes de Inversión Extranjera Directa (IED) en la región en 2009, que cayeron 42% (a 76.681 millones de dólares) respecto del récord histórico logrado en 2008 (131.938 millones de dólares). El informe “La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe 2009”, elaborado por la CEPAL, destaca que se espera un repunte de entre 40 y 50% en 2010 –justificado en las mejores perspectivas de crecimiento para la región, las tendencias de largo plazo de la IED y las previsiones de ingresos esperados de algunos de los mayores países receptores- lo que permitiría retomar los niveles de IED alcanzados en 2007, cuando se registraron ingresos superiores a los 100 mil millones de dólares.
Un compromiso asumido por el diputado nacional Carlos Heller durante la campaña electoral, compartido con sus pares Martín Sabbatella, Jorge Rivas, Ariel Basteiro, Vilma Ibarra y Nélida Belous, fue cumplido con la presentación del proyecto de ley destinado a redefinir la actividad financiera como “un servicio público orientado a satisfacer las necesidades transaccionales, de ahorro y crédito de todos los habitantes de la Nación, y contribuir a su desarrollo económico y social”. En uno de sus artículos, la iniciativa establece que un 38%, como mínimo, del promedio anual de las financiaciones totales al sector privado de cada entidad financiera deberá tener como beneficiarios a micro, pequeñas y medianas empresas y un 2% a microemprendimientos.
Más allá de las pujas de ocasión, los consensos debidos reclaman un nuevo orden del día. Al menos eso sugieren Robert Devlin y Graciela Moguillansky, investigadores de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) tras analizar lo acontecido en diez naciones que, durante las últimas cuatro décadas y merced a este tipo de acciones, impulsaron una transformación productiva acelerada que los condujo a converger con los países desarrollados. En algunos de estos “modelos” el avance fue mayúsculo y en otros no tanto, aunque si bien disponen una dotación de recursos similar, evolucionaron mejor que los países de nuestra región.
El título de la convocatoria tenía un cierto grado de generalidad: “Financiamiento y políticas de desarrollo”, pero la médula de este nuevo encuentro convocado por la ascendente AEDA, Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina fue la exploración y el posterior debate sobre los “Elementos para una regulación mas eficaz del sistema financiero argentino”.