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Sectores económicos

“Carta Abierta” de la siderurgia regional

A través de una Carta Abierta de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), la Cámara Argentina del Acero; el Instituto Aço Brasil; Alacero Chile; la Cámara Fedemetal y el Comité Colombiano de Productores de Acero de la ANDI; la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (CANACERO) de México y la Sociedad Nacional de Industrias -Comités Metal Mecánicos- de Perú, vuelven a advertir a los gobiernos de todos y cada uno de los países de la región que el acero subsidiado que llega desde las siderúrgicas estatales de China –en condiciones que no cumplen las reglas de la Organización Mundial de Comercio- desplaza a los productores nacionales y pone en riesgo el empleo de miles de latinoamericanos.

Los motivos que impulsan a publicitar la preocupación de la industria son breve y contundentemente expuestos en los siguientes puntos: China produce 50% del acero mundial; sus empresas son propiedad del Estado y no se rigen por reglas de mercado; tiene una sobrecapacidad del orden de 425 millones de toneladas (6 veces la producción anual de América Latina) y no es posible que en una economía de mercado se genere una sobrecapacidad de esa magnitud, que equivale a 100 plantas siderúrgicas de 4 millones de toneladas de capacidad y una inversión de 500 mil millones de dólares. Esta enorme capacidad empuja a China a tener que exportar cifras récord (más de 100 millones de toneladas por año) para mantener la actividad y el empleo.

A través de precios de dumping y subsidiados, China está desplazando a los productores nacionales de la cadena de valor del acero de América Latina, donde el acero chino ya abastece 13% del consumo de la región, cuando hace 5 años tenía sólo el 6%.

Por otra parte América Latina, que es el segundo mayor cliente internacional para el acero chino, recibió 8,3 millones de toneladas en 2014 y se estima que la cifra trepará a 9,7 millones en 2015.

Cuando se puntualiza que la importación china de productos manufacturados con acero llegó a 82 mil millones de dólares en 2013 y se conoce que por cada millón de dólares que ingresan en productos con acero desde China se pueden perder hasta 64 empleos en América Latina el problema se extiende a toda la cadena metalmecánica (porque las empresas privadas no pueden competir contra el Gobierno chino).

El daño ya es visible, dicen las organizaciones que firman la declaración y señalan que se están produciendo paros técnicos, cierres de plantas siderúrgicas, despidos de trabajadores y dificultades financieras.

La industria del acero latinoamericana, que está a favor de una competencia leal, pide a los gobiernos acciones urgentes en varios frentes: inspección efectiva en la aduana para evitar contrabando y evasión de cuotas antidumping; exigir que las importaciones cumplan las mismas normas de calidad que la industria nacional; aplicar oportuna y eficientemente todos los instrumentos previstos por la OMC; reclamar por vía diplomática que China y sus empresas del Estado actúen en condiciones de mercado; solicitar a la OMC que China no sea reconocida como economía de mercado, ya que su sobrecapacidad de producción de acero confirma que sigue siendo una economía centralmente planificada.


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