Ir a la página principal
Sectores económicos

... que China no se haga la distraída

El prometido proceso de reforma en China de las Empresas Propiedad del Estado (SOE) fue analizado por la Asociación Latinoamericana del Acero (ALACERO) que señaló las diferentes acciones que el gobierno del gigante asiático anunció en esa dirección: eliminación de la capacidad instalada, fondos de reubicación y re entrenamiento de los trabajadores, conversión de deuda por capital, fusiones y apertura a la inversión privada.Comentamos a continuación:las dudas de la industria siderúrgica mundial acerca del cumplimiento de estos compromisos, las conclusiones de un estudio presentado por el Atlantic Council y la decisión del G-20 de conformar un foro mundial sectorial.

ImagenesLa producción de la siderurgia china preocupa al mundoEn 2015, China justificó más del 50% de la producción mundial del acero.
El director general de la ALACERO, Rafael Rubio, recuerda que, en febrero pasado, el gobierno chino anunció para las SOE del acero el objetivo de reducir de 100 a 150 millones de toneladas la capacidad existente en 2020 -en 2015 la producción de China superó los 800 millones de toneladas- contemplando para lograrlo la implementación de un fondo de 15,3 mil millones de dólares para ayudar a las autoridades locales y empresas en el cierre de plantas, despidos y reentrenamiento del personal. Con posterioridad se formalizó el programa deuda-por-capital, cuyo primer beneficiario será Sinosteel Corporation, productora de acero y principal comercializadora de mineral de hierro, a la que se facilitará la conversión de la mitad de su deuda (15 mil millones de dólares) en capital vía los principales bancos chinos (obviamente propiedad del Estado).

Por otra parte y siempre en relación con el sector siderúrgico, el gobierno chino promueve la fusión de las empresas Baisteel y Wuhan, que tendrá una producción de 61 millones de toneladas, convirtiéndose en el primer productor de China y la segunda empresa a nivel mundial. “Esta fusión, destaca el directivo de ALACERO, promueve también otro de los objetivos del 13º Plan Quinquenal, que es tener 10 mega empresas para el 2025 que representen no menos del 60% de la producción total de China”. Para Rubio, “es claro que las reformas de las SOE del acero se realizan vía la dirección, control y subsidios del gobierno, lo que reafirma que China no opera en condiciones de mercado”.

Un estudio presentado recientemente en Buenos Aires por el Centro para América Latina Adrienne Arsat del Atlantic Council -“La industria latinoamericana ¿y el rol de China cuál es? de Jorge Guajardo, Dante Sica y Manuel Molano-, en sus conclusiones afirma: “Aunque los oficiales chinos pueden decir en la OMC, la OCDE y los foros internacionales que se encargarán del exceso en su capacidad, el proverbio chino ‘las montañas son altas y el emperador está lejos’ pareciera aplicarse en este caso. Los gobiernos municipales y provinciales del país asiático, en un esfuerzo por mantener la actividad económica en sus respectivas localidades, continuarán destinando recursos a la industria pesada con subsidios que no son transparentes”. Así resulta que todos los niveles gubernamentales de China estarían decididos a que, más allá de las promesas de cambio, todo siga igual y no pongan su casa en orden, tal como destacó Guajardo en la citada presentación, poniendo como ejemplo el fuerte endeudamiento y la incontrolable contaminación ambiental, entre otros problemas que debe resolver el gobierno de Xi Jinping.

Con estos antecedentes, es comprensible “el cauto optimismo expresado por nueve asociaciones siderúrgicas de América del Norte, América Latina y Europa sobre los acuerdos alcanzados en la reunión de líderes del G-20”, que deliberó en Hangzhan, China. En el comunicado y sin nombrar al gigante asiático, expresan su agradecimiento a los jefes de gobierno por haber reconocido “el severo impacto global que está causando la sobrecapacidad del acero en los sectores siderúrgicos de todo el mundo. Este es un importante primer paso, pero debe ir seguido con acciones políticas concretas por parte de los gobiernos para reducir el exceso de la capacidad, acabar con los subsidios y con las medidas gubernamentales que distorsionan los mercados que garanticen en el corto plazo un campo de juego con igualdad de condiciones que esté impulsado por las fuerzas del mercado”.

Al tiempo de destacar su satisfacción por la decisión de los líderes G-20 por la decisión de conformar el Foro Mundial sobre Exceso de Capacidad, la declaración de las entidades del sector -entre ellas, ALACERO- subraya: “Nuestra industria está en una encrucijada y si los gobiernos no adoptan las acciones necesarias seguiremos en crisis. Ahora es responsabilidad de los gobiernos y de la industria trabajar en conjunto para conformar el Foro Mundial, definir una agenda y un proceso que impulse acciones políticas sustantivas para solventar esta crisis”. Si se logra, esta vez, que China no se haga nuevamente la distraída.


Ir al principio de la nota