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Procesos de integración

Acuerdo Mercosur-UE (II):Opiniones que no pueden ser ignoradas

Recién en la última quincena de noviembre, los sectores industriales comprometidos en las negociaciones para la firma de un Acuerdo de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea se decidieron a exponer públicamente sus cuestionamientos ante la falta de atención de las autoridades nacionales a sus pedidos de participar en la discusión y a los requerimientos de información sobre los avances en las tratativas. Con el aporte de presentaciones realizadas en el Parlamento y de las opiniones de caracterizados dirigentes ofrecemos a continuación el posicionamiento de las industrias metalúrgica, de la indumentaria, farmacéutica y autopartista y del sector naviero ante los compromisos que aceptaría asumir el gobierno argentino.

ImagenComisiones del Senado fueron receptoras de los reclamos industriales sobre los impactos negativos del posible ALC con la Unión Europea.
La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina(ADIMRA) expuso en un documento la posición del sector frente a la negociación del Acuerdo ,señalando que por razones tanto de carácter estructural como coyuntural ,”no encuentra mayores beneficios en su concreción” ,e identificando como uno los principales motivos que justifican su oposición a la firma del Acuerdo, ADIMRA resalta que “la UE es un gran productor de bienes metalúrgicos a nivel mundial, sobre todo de bienes de capital de alta tecnología, y que su producción está apoyada por políticas públicas, las cuales generan grandes asimetrías en relación a nuestros productos. Un posible acuerdo comercial con la EU, cuyas exportaciones a nuestros países están compuestas en gran parte por bienes de capital, afectaría directamente a toda la cadena de valor, principalmente a los productos y eslabones con procesos tecnológicos de mayor complejidad. Es decir, cerrar una negociación comercial con ese bloque se traduciría en un mayor impedimento a la posibilidad de producir bienes con mayor valor agregado, limitando el desarrollo tecnológico de la industria local”. A ello, la entidad empresaria suma que el promedio simple de los aranceles de la UE es mucho menor que el promedio de los aranceles del Mercosur “La brecha entre el nivel tarifario se acentúa en el caso de los productos manufacturados. Esto significa que la disminución arancelaria no afectará a la UE, mientras que dicha reducción significará para nuestra región desmantelar una herramienta de protección genuina, tal como es el derecho de importación” enfatizan los industriales metalúrgicos, que también incluyen entre sus inquietudes el deterioro progresivo del saldo comercio externo del sector con el bloque comunitario.

A juicio de ADIMRA, en varios aspectos de la negociación, que pueden ser altamente perjudiciales para la industria regional, debe expresarse una postura común, y pone el acento en materia de reglas de origen, compras públicas y propiedad intelectual. En el primer tema solicita no flexibilizar las normas más allá de lo dispuesto dentro del Mercosur, donde como regla general se cumple origen con un contenido regional del 60% -expresados en valor CIF-, permitiendo sólo un 40% de insumos importados. En el segundo, define como altamente perjudicial para la industria del bloque subregional la inclusión de un capítulo que ofrezca trato nacional a las firmas europeas en los procesos de compras públicas regionales, sin considerar las asimetrías existentes, obstaculizando notablemente el desarrollo de la industria local. Asimismo, sostiene que una inclusión de este tipo implicaría una incompatibilidad con cualquier normativa local que movilice las compras públicas -verbigracia, la ley de Compre Argentino- y una contradicción con la postura histórica de los países en desarrollo en cuanto a no suscribir el Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP) en el marco de la Organización Mundial del Comercio(OMC).

Por último, y en referencia a la problemática de la propiedad intelectual, ADIMRA subraya que el capítulo propuesto por la UE va más allá de la normativa internacional adoptada en la OMC, vigente en los países del Mercosur, lo que, de aceptarse, implicaría asumir nuevas obligaciones que llevarían además a la modificación de numerosas disposiciones internas vigentes. Creemos importante sugerir que la normativa sobre propiedad intelectual tenga en cuenta las características y diferencias económicas, políticas, sociales y culturales de cada país, y ser considerada como un aspecto más de las políticas de desarrollo de los países. Por lo anteriormente mencionado, no considera conveniente la inclusión de un capítulo de propiedad intelectual en las negociaciones entre el Mercosur y la UE que exceda los compromisos ya asumidos en el organismo internacional.

Desde la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), la gerente general de la entidad sostiene que “la internacionalización de la moda y el diseño argentino es una tarea pendiente del sector” y expresa el convencimiento de que es imprescindible definir un plan estratégico a nivel nacional que fomente el desarrollo de la industria de la indumentaria ,el diseño y la exportación. ”Entendemos, continúa la licenciada Alicia Hernández, que el acuerdo Mercosur-EU avanza en ese sentido pero que aún no es el momento propicio. Nuestro sector debe abrirse una vez que tengamos los insumos básicos desgravados y una política público-privada que priorice al subsector de la confección y el empleo de calidad. Se le plantea al sector un cronograma de desgravaciones en forma inmediata y no se analiza el impacto que producirá en la industria local enfrentar al competitivo mercado internacional”.

Hernández recuerda que la UE tiene aranceles más bajos que nos locales en indumentaria y considera que si se aceptaran las reglas de origen planteadas por el bloque comunitario, las prendas que ingresaran al país probablemente fueran ensambladas en Europa Oriental, con bajos salarios y con tejidos e hilados fabricados en el sudeste asiático, con trabajo esclavo y condiciones precarias de vida. Y para evitar esta situación,” desde la CIAI hemos insistido que, en caso de avanzarse en la concreción del Acuerdo, las normas de origen deberían establecer que el hilado sea de origen europeo .Una regla así definida es el único elemento que nos queda para asegurar un acuerdo justo que nos permita competir en igualdad de condiciones”.

La problemática de la propiedad intelectual y su tratamiento en el Acuerdo preocupa especialmente a la Cámara Industrial de Laboratorios Farmaceúticos Argentinos(CILFA), ya que la UE pretende, en su caso, incluir en un denso capítulo nuevas obligaciones ,como ser: aumentar la duración de las patentes-que se extenderían de los actuales 20 años a 25-, y establecer nuevas formas de protección, como la exclusividad de uso de los datos de prueba para los sectores de productos farmaceúticos y farmoquímicos. En la entidad empresaria consideran que, en caso de que sean aceptadas por los países miembros del Mercosur, los nuevos compromisos erosionarían las ”flexibilidades” habilitadas en el Acuerdo sobre Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), adoptado en 1994, que si bien obliga a los miembros de la OMC a conceder patentes de todos los campos de la tecnología les permite definir sus propias políticas y normas en varias materias .Que en el caso de nuestro país hicieron posible la consolidación de una industria competitiva a nivel mundial que genera 43 mil empleos directos y 120 mil en forma indirecta.

El presidente de CILFA, doctor Isaías Drajer, que en estos días advirtió sobre el riesgo de apurar las negociaciones con la UE “por presiones políticas o exigencias presidenciales”, ha reclamado la realización de un estudio del impacto que tendrá el acuerdo con el bloque europeo sobre el comercio exterior de los países del Mercosur, recordando que un informe de la Cancillería de 2003 ya alertaba que representaría una reducción del superávit argentino por 1.000 millones de dólares, mientras que para Brasil llegaba a 7.300 millones de dólares.

Grupo Proa-Cámara Empresaria Autopartista sostiene que ” es fundamental que los acuerdos con los países donde se fabrican automotores y autopartes están todos vinculados entre sí y por ello la estrategia de negociación para generar más flujo comercial debe ser analizada como un todo”. El vicepresidente 1º de la entidad que nuclea a las PyMES autopartistas metalúrgicas, ingeniero Julio Cordero, afirma que “ es una utopía pensar que los ACE Nº14 y ACE Nº15 negociados por la Argentina con Brasil y México respectivamente ,así como el futuro Acuerdo entre la UE y el Mercosur y otros que se irán incorporando con países que están en la categoría de grandes productores de autopartes, no generen cambios en el flujo comercial de un país o una región hacia otros países donde no existirían restricciones al comercio”. Como ejemplo, el dirigente empresario subraya que la restricción que impone el ”flex” con Brasil ya provocó que varias de las automotrices radicadas en nuestro país, que hoy incumplen dicho índice ,empezaran a desviar flujo de comercio desde el vecino país a México.

Cordero enfatiza que” la firma de un acuerdo con la UE que incluya al sector marcará sin duda el traslado de la fuente de abastecimiento de autopartes del Brasil a los países del bloque europeo, imponiendo un cambio significativo en el equilibrio de producción de autopartes en nuestro país, donde por acuerdos vigentes ya existen privilegios para las homologaciones de seguridad hacia los fabricantes europeos”. Y concluye, en coincidencia con el pedido (¿reclamo?) de la mayoría de las entidades empresarias industriales, que “si nuestro país decidió aplicar el gradualismo para mejorar la competitividad de la producción no podemos abrir un mercado a la competencia sin consensuar los planes con los sectores involucrados”.

Cerrando esta apretada reseña de las opiniones de importantes sectores industriales sobre la evolución de las negociaciones con la UE-que fue precedida por el comentario de una declaración de la industria del acero del Mercosur -ver aquí-,destacamos que la Federación de Empresas Navieras Argentinas (FENA) ,que integran cámaras navieras, de armadores y de remolcadores, cuestionó también la posible firma del Acuerdo, reclamando la consolidación del proceso de integración subregional a partir del mercado interno de los países miembros. ”La apertura exigida por la UE tendrá la capacidad de dilapidar todo proyecto de desarrollo de nuestra marina mercante”, sostuvo la FENA y alertó que el Acuerdo tendrá impactos negativos inmediatos en la totalidad de los mercados de fletes, con la consecuente afectación a las empresas navieras involucradas, las fuentes de trabajo y la industria naval argentina”.


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