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Sectores económicos

Con menores exigencias en la integración de autopartes locales

El régimen de incentivo para promover el uso de autopartes de fabricación nacional será modificado y las terminales radicadas en el país podrán acogerse a sus beneficios aunque sus vehículos no lleguen al 60% de integración local. La ley 26.393 permite que las terminales automotrices que integren ese porcentaje de partes y piezas de producción nacional, reciban reintegros de entre el 10% y el 6% del valor de las autopartes locales. Dudas sobre los efectos positivos de los cambios propuestos.

ImagenSe introducirán cambios en el régimen de incentivo para promover el uso de autopartes locales por parte de las terminales
En una reunión con representantes de las industrias automotriz y de autopartes, la ministra de Indusastria y Turismo, Débora Giorgi, destacó que “a partir del trabajo conjunto con las terminales y las autopartistas, hemos elaborado una medida para que puedan acceder en forma concreta a los beneficios que propone la ley de Autopartes” y explicitó que “dado el proceso de globalización de la industria automotriz, y tendiendo a mejorar la producción de autopartes locales, planteamos que las terminales podrán computar las exportaciones de autopartistas independientes(por hasta un 10% del valor de los vehículos), a efectos de acreditar el cumplimiento de parte de las exigencias de contenido local previstas”.

El nuevo esquema dispondrá una exigencia menor para el caso de los vehículos pesados, dada la escala de producción, y permitirá que las terminales presenten proyectos para fabricar vehículos con menos del 60% de integración “en ese caso, deberán comprar a sus proveedores locales las autopartes correspondientes al porcentaje faltante y exportarlas a otros países (para ser utilizadas en la producción de vehículos en fábricas de la misma automotriz)”. También se prevé agilizar el sistema de reintegros mediante un sistema de facturación electrónica.

En la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina señalaron a Informe Industrial que “es indudable que la compra de autopartes locales así destinadas a la exportación significará un aumento de la producción nacional en el segmento proveedor. Pero no menos evidente es que se está reconociendo que el contenido importado de autopartes en los vehículos fabricados localmente llegaría al 50% del valor de los mismos y que no es posible revertir esa situación en el mediano ni largo plazo, siendo que la asimilación de las exportaciones de autopartes como compra local no conllevará una mayor integración”.

Advirtieron además que “la exportación adicional mejorará seguramente la escala de fabricación de las autopartes compradas localmente, pero menos probablemente induzca el desarrollo de autopartes de nuevos proveedores. De tal modo se acentuaría entonces la concentración”. Como conclusión, los industriales metalúrgicos consideran que “la ‘propuesta del 10% en exportaciones’ es por lo tanto significativa pero probablemente insuficiente para las necesidades y las posibilidades ciertas de crecimiento del autopartismo argentino, cuyo despegue requiere de una mayor participación en la producción de los vehículos, los que mayoritariamente luego exportados abrirían igualmente mercados externos para los proveedores nacionales”.

Por otra parte, un reciente informe de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) sobre el intercambio comercial del sector autopartista en 2009 resalta que el rojo ascendió a 3.724 millones de dólares (con una caída del 28,7% respecto al año anterior). Pese a la retracción registrada en las compras en el exterior, el trabajo destaca que actualmente se importan en promedio unos 11.000 dólares por cada vehiculo que sale de una línea de producción.

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