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Sectores económicos

Industria maderera y sector muebles

En base a una encuesta realizada por la Federación Argentina de la Industria Maderera (FAIMA), que fue respondida por 443 empresas del sector de todo el país, en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial se elaboró un informe sobre las características de una industria conformada casi en su totalidad por PyMES y con fuerte presencia en varias provincias.

ImagenesGráfico comercio exterior de productos madererosGráfico comercio exterior de muebles de madera
El procesamiento de la información recogida por el Registro Industrial Maderero de la República Argentina (RIMRA) y su posterior análisis estuvo a cargo del Grupo de Economía Industrial del organismo y del Centro INTI - Maderas y Muebles. El sector madera y muebles también protagonizó un trabajo del Centro de Estudios para la Producción de la Secretaría de Industria, Comercio y Pequeña y Mediana Empresa con interesantes datos de producción, consumo y comercio exterior.

La encuesta de FAIMA desagrega a la industria maderera en 10 subsectores: aserraderos; remanufacturas (molduras, tableros alistonados, vigas multilaminadas, etcétera); muebles (macizos y de aglomerado); pisos; aberturas; carpintería en general; envases y pallets; terciado y enchapado; aglomerados y otras actividades (instrumentos musicales, ataúdes, cerramientos, etcétera).

La facturación promedio declarada por las 443 empresas que respondieron a la encuesta define a la mayoría como microempresas. El 58% informó que factura menos de 800.000 pesos anuales; el 25% entre 800.000 y 2.000.000 de pesos y sólo el 9% -grandes aserraderos, fabricantes de muebles y de tableros- declaró que supera los 5.000.000 de pesos por año.

Particularidades

La amplitud de los temas tratados en la encuesta posibilito que los técnicos del INTI profundizaran aspectos particulares de la evolución y la problemática sectorial. De ellos destacamos:

• El estado del equipamiento (maquinarias y equipos) en general es bueno.

Situación que obedece a la importante incorporación de bienes de capital importados realizada “por las empresas que sobrevivieron al proceso de apertura experimentado por la economía argentina en la década de los ́90”.

Los subsectores que aparecen como mejor equipados en términos de calidad y cantidad son los fabricantes de tableros y muebles y los aserraderos, los cuales no solo invirtieron en maquinarias sino también en el desarrollo de nuevos productos y, en algunos casos, en ampliar la capacidad productiva de sus plantas.

Por su parte, los subsectores con mayor necesidad de renovar los bienes de capital, “medida por la alta proporción de los mismos que se consideran en estado regular, son los aserraderos - sobre todo los más pequeños - y otras actividades que en los que la incorporación de nuevas maquinarias permitiría aumentar sensiblemente los rendimientos y la productividad”. El informe señala que “se puede notar una situación heterogénea en los subsectores de pisos y terciados”: el 11% de las empresas informaron la obsolescencia de su equipamiento.

• La utilización de la capacidad instalada es muy alta. Según el subsector oscilaba entre el 75 y el 90% (éste último porcentaje estimado en la industria de tableros aglomerados). “Si se recuperan los niveles de crecimiento anteriores al conflicto gobierno-campo y no se concretan nuevas inversiones, “son previsibles cuellos de botella en un futuro cercano”.

• Los componentes principales en la estructura de los costos de producción son la materia prima y los salarios. Según el subsector, la materia prima incide entre 44% y 55% de los costos totales y la mano de obra entre el 20 y 30%. El promedio es, según la el informe, del 50% y 27% respectivamente.

En las empresas que producen con técnicas “capital intensivas” -tales como los casos de tableros reconstituidos y muebles planos para oficina- la materia prima incide en más del 60%, mientras que en las firmas “mano de obra intensivas” la relación se invierte. Esto se observa en las carpinterías, las fábricas de muebles de madera maciza, etcétera.

• En los últimos cinco años el sector incrementó sustancialmente las ventas y la incorporación de personal. Según los datos de la encuesta, el aumento de las ventas fue del 24% en 2006, considerando un promedio simple entre los subsectores. En 2007 lo hicieron en un porcentaje similar, “aunque en general las empresas informaron caídas en la rentabilidad por mayor suba de los costos”.

El crecimiento del mercado interno -sustentado en el auge de la construcción y la recuperación salarial- absorbió la caída de las exportaciones de los subsectores aserraderos y remanufacturas hacia los Estados Unidos provocada por la crisis de las hipotecas subprime. “Así también se perdieron parte de las exportaciones de muebles debido a la menor competitividad por aumentos en los costos internos”.

Por otro lado, acota el trabajo del INTI, “el subsector de aserrado y remanufacturas orientó una parte de las exportaciones hacia mercados no tradicionales como los asiáticos, como así también al mercado interno, generando sobre oferta en ciertos productos”.

• Es elevada la proporción de empresas, especialmente microempresas, que cuentan con sistemas de gestión productiva y administrativa casi elementales. Según los resultados de la encuesta, más del 56% de las empresas no lleva contabilidad sistematizada; superan el 67% las que no tienen sistemas de costos; el 68% no realiza mediciones de productividad, más del 74% no prevé en sus planes programas de capacitación del personal “y son escasas las empresas que declararon utilizar normas técnicas o contar con asistencia técnica externa en gestión empresarial o diseño de productos”.

Las pocas grandes empresas del sector, en particular las vinculadas con la producción de tableros reconstituidos, son las más dinámicas en materia de gestión empresarial, en lo que hace a producción, administración, comercialización, diseño y calidad de producto, uso de normas, etcétera. “Se observa mayor inquietud sobre estos temas a medida que aumenta el tamaño de plantas y el valor agregado de los productos”.

• Las principales problemáticas que declara el sector en general son las relacionadas con la organización de la producción y el acceso al financiamiento. Le siguen: la escasez de profesionales en la estrategia de ventas, la falta de capacitación del personal y el equipamiento insuficiente.

El informe resalta que cuando se analizan las posibles problemáticas por tipo de producto surgen algunas diferencias. Por ejemplo, el subsector del mueble es el que mayormente reconoce problemas en el modo de organización de su producción, mientras que los aserraderos ponen énfasis en las problemáticas financieras y del equipamiento.

En otro orden, el trabajo del INTI subrayó la existencia “de cierta inconsistencia entre la repuesta a la autocalificación que las empresas realizan de previsiones implementadas en su nivel de higiene y seguridad y el nivel real declarado de accidentes de trabajo”. En el primer caso las empresas calificaron como “buena” (75%) y “muy buena” (17%) sus actividades en materia de seguridad e higiene industrial, pero también declararon un importante porcentaje de accidentes de trabajo.

A manera de síntesis, el informe del INTI considera que las perspectivas a futuro plantean ciertos interrogantes: al amesetamiento en los indicadores de la construcción, se sumó el impacto negativo del largo conflicto con el sector agropecuario, “todo lo cual se refleja en una reversión del crecimiento, con una caída de las ventas estimada por FAIMA en 20% desde marzo a junio de 2008”. Y sostiene que “para desarrollar la industria maderera y adaptarla a los mercados internacionales, se deberá estar dispuesto a competir con reglas de juego claras y mejorar su competitividad y eficiencia”. En esa dirección, concluye, “será necesario mejorar aún más la tecnología dura (equipamiento)” y la gestión empresarial en los aspectos antes señalados, así como utilizar mecanismos de asociatividad que permitan disminuir los costos.

El informe del CEP

En base a información del INDEC, el trabajo del Centro de Estudios para la Producción estima que en 2007 el Valor Bruto de Producción (VBP) para el sector de productos de madera representó el 2% del VBP industrial, mientras que la producción de muebles de madera explicó el 1,2% del mismo.

Al analizar la evolución del sector maderero en el período 2003-2007, los técnicos del CEP establecieron:

Entre esos años la producción de manufacturas de madera creció un 21% y en el mismo lapso el consumo interno aumento un 117,6%.

En el empleo registrado del sector se verificó un incremento del 47,5%, lo que implicó la generación de 10.500 nuevos puestos de trabajo en el período.

Tras de la devaluación del peso en 2002 la balanza comercial se tornó superavitaria. El saldo positivo se justifica fundamentalmente por el crecimiento de las exportaciones que, entre 2003 y 2007, subieron un 51%, registrando en el último año el récord histórico de 272 millones de dólares.

Por su parte, y si bien en los últimos años se triplicaron, las importaciones todavía se encuentran por debajo del máximo alcanzado durante la convertibilidad (192 millones).

En el periodo 2005-2007 los principales destinos de las ventas externas de productos de madera fueron los Estados Unidos (33%) y Brasil (23%), verificándose una menor concentración de mercados respecto de la segunda mitad de la década del ’90. Los principales rubros exportados: tableros de fibra (34%); madera aserrada (28%); madera perfilada (13%); tableros de partículas (12%).

Brasil fue el principal origen de nuestras importaciones, (28%), seguido de Paraguay (15%) y Chile (12%), El rubro madera aserrada (con 27% del total) lidera las compras en el exterior entre los año 2005 y 2007, seguido por: barriles y toneles (14%); madera contrachapada (11%) y madera perfilada y tableros de fibra (con 8% cada uno).

Según el CEP, en el país, existen alrededor de 3.400 empresas fabricantes de productos de madera que emplean en forma directa a 32 mil trabajadores. La mitad de las empresas en dos provincias: Buenos Aires (27%) y Misiones (23%).

Respecto del sector de muebles de madera, el trabajo resalta los siguientes aspectos de su desenvolvimiento entre 2003-2007.

La producción presentó un incremento sin altibajos, reflejado en una tasa de crecimiento del 60,6%, mientras que el consumo interno aumentó un 195%. En el mismo lapso el empleo registrado del sector se incrementó en un 69%, con la creación de 8.500 puestos de trabajo.

La evolución del comercio exterior de muebles de madera muestra varios altibajos y a partir de 2006 la balanza comercial experimentó saldos deficitarios a causa del freno de las exportaciones y el aumento de las importaciones. Las primeras se mantuvieron estables en los últimos tres años debido a la pérdida de competitividad por el incremento de los costos internos (materia prima, insumos y salarios), al tiempo que las importaciones crecieron un 300%.

En promedio, entre 2005 y 2007 los principales destinos de nuestras exportaciones fueron los Estados Unidos (36%) y Chile (22%), mientras que el ranking de rubros exportados presenta en el primer lugar a “los demás muebles de madera”- accesorios para baño, muebles para baño y muebles de jardín, entre otros- con 44% del total, seguidos por: muebles de dormitorio (18%); asientos con armazón de madera (13%); muebles de oficina (11%) y muebles de cocina (8%).

Brasil es el principal origen de las importaciones argentinas (81% del total), acumulando un crecimiento del 380% en los últimos cincuenta años.

El rubro “los demás muebles de madera” es el que presenta una mayor participación en las compras en el exterior (con 40% del total, seguido por partes de muebles (26%); dormitorio (26%) y cocina (5%).

En el sector de muebles de madera se desempeñan alrededor de 2.640 empresas, las cuales emplean en forma directa a 20 mil trabajadores. El 38% de las firmas está radicada en la provincia de Buenos Aires seguido por Santa Fe (16%), Córdoba (12%), Ciudad de Buenos Aires (9%), Misiones (5%) y Mendoza (4,5%).√

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