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Sectores económicos

Jóvenes empresarios metalúrgicos y la inserción de la región en el mundo

"La inserción internacional de la Argentina y la región frente a los desafíos del orden mundial" fue tema de debate entre jóvenes empresarios de cinco países latinoamericanos. En el marco del congreso que ADIMRA Joven realizó en Parque Norte, los representantes de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA) de México, Marco Antonio Ruiz Jimeno; la Asociación de Industriales Metalúrgicos y Minería (AIMM) de Venezuela, Juan Manuel Querales Pereira; la Cámara de la Pequeña y Mediana Empresa de Pichincha(Ecuador), Xavier Montesinos Garzón, y la Cámara Metalúrgica del Uruguay, Lucio Terra Rompani ,quienes junto a Mariano Hiebra ,de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) integraron uno de los paneles de la reunión que clausuró la Presidenta de la Nación.

ImagenJovenes metalúrgicos analizaron la inserción internacional de América Latina.
El primero en referirse a la situación que vive el sector metalmecánico en su país fue Ruiz Jimeno. Su empresa se especializa en la puesta de plantas llave en mano para proyectos mineros o siderúrgicos y si bien “esencialmente México es un país petrolero puntualizó el orador, ahora están cobrando mayor impulso otros agentes y nuevas industrias: durante los últimos años la explotación minera ha crecido hasta el asombro, y con ella han llegado muchas empresas siderúrgicas. También ha generado mucha actividad la exportación del mineral, así como es una situación prometedora que todos estos desarrollos deriven en un auge del clúster automotriz y también de la industria aeroespacial”.

Por su parte, siendo un fabricante de estructuras metálicas para la industria petrolera y en representación de 1.200 empresas venezolanas que integran la cadena de transformación del acero (desde la extracción de mineral de hierro hasta la fabricación de bienes de capital), Querales Pereira se refirió a la incidencia del principal cliente - Petróleos de Venezuela- sobre las firmas que integran la AIMM. “En esos años –comentó- hemos trabajado en función de proyectos de reconversión profunda que se empiezan a materializar con la llegada de empresas coreanas que han venido a invertir en nuestro país. Nuestro mercado es el interno y si bien tenemos suficiente capacidad de trabajo para afrontar la demanda venezolana, no es suficiente de cara a los desafíos que nos plantea el futuro. El petróleo sigue siendo el commoditie con mayor peso en el mundo – subrayó- en tanto se estima que en 2030 Estados Unidos alcanzará el nivel de producción que habrá de permitirle suplantar la producción petrolera de muchos países de América entre los que Venezuela no será la excepción. Por lo tanto tenemos el reto de seguir apalancando otros rubros; entre ellos, la creciente demanda interna de los talleres de transformación que en los actuales momentos están abocados a los proyectos de desarrollo social que ha venido impulsando el Ejecutivo Nacional. No obstante y en virtud a acuerdos logrados por el gobierno, se establecen alianzas estratégicas con países asiáticos e inclusive con grandes firmas brasileñas y seguimos trabajando en muchos proyectos petroleros que, con inversión propia, contribuyen a elevar la producción petrolera desde los actuales 2,8 millones de barriles diarios hasta alcanzar los 6 millones que se plantean como objetivo para los próximos años”.

También Montesinos Garzón habló de cambios. Sostuvo que siendo transversal a todas las actividades productivas, “nuestro sector es el quinto más importante de la economía ecuatoriana y ha logrado mucha gravitación en los últimos años. Estamos conectados con la misma ideología del cambio de matriz productiva y de reemplazo de importaciones, así que estamos en el sector priorizado por el gobierno trabajando para lograr esos objetivos nacionales. El hecho de no disponer de materia prima –explicó- hace que tengamos una balanza comercial bastante negativa y tratar de equilibrarla es lo que nos impulsa a trabajar en las áreas petroleras, en grandes proyectos hidroeléctricos y también en el sector automotriz para reemplazo de autopartes. De modo que tenemos un gran desafío a resolver durante estos próximos años”.

El caso de Uruguay es diferente al de los demás países, admitió Terra Rompani, pues “somos apenas 3 millones de habitantes y con el Mercosur nos hemos desindustrializado de una forma alarmante. De todas maneras, nuestro sector metalúrgico reúne a 2.600 empresas que se dedican a la provisión de productos metálicos básicos para el mercado local, aunque tenemos algunos casos de empresas exitosas que atienden nichos en el exterior. Por ejemplo, empresas de ingeniería que han colocado calderas para biomasa en más de una docena países en Europa, Asia y Latinoamérica. Ahora, con el advenimiento de la minería y el hallazgo de petróleo -se han abierto buenas perspectivas ante un descubrimiento en la plataforma marítima uruguaya - esperamos que se pueda potenciar el desarrollo de la industria metalúrgica”.

Por último, fue el anfitrión Mariano Hiebra el encargado de referirse a “lo nuestro” y también anticipar, con cifras a la vista, las conclusiones que se volcarán en un próximo documento.

“Es necesario reflexionar sobre la dinámica actual y el futuro –subrayó quien representó a ADIMRA - para ver de qué manera afectan estos cambios a la Argentina y a los países de la región.

* La integración regional conforma un mercado de más de 6 billones de dólares, comparable al mercado de Estados Unidos.

* Nuestros países (Argentina, Ecuador, México, Uruguay) más Brasil, explican aproximadamente el 75% de este mercado.

* Los metalúrgicos de la región agrupan a unas 285 mil empresas, generando 5 millones de empleos directos que representan el 35% del empleo industrial y el 18% del valor agregado industrial de la región.

* Los países de la región importan anualmente 750 mil millones de dólares en bienes industriales, aunque sólo el 15% de ese valor corresponde al comercio intrarregional.

Estos datos significan que una economía fundada en un territorio habitado por 600 millones de personas, con proyección de crecimiento poblacional, dotación de recursos naturales y oportunidades de agregación de valor, convierten a América Latina en una de las regiones más dinámicas en las próximas décadas.

En este marco, nuestros países deben delinear sus estrategias de inserción contemplando sus objetivos nacionales de desarrollo, partiendo de reconocer que esto sólo será posible con un modelo de crecimiento exitoso a partir de la integración latinoamericana”, concluyo Hiebra.


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