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Temas en debate

La automatización del empleo y sus riesgos

“Tanto los gobiernos centrales como las autoridades locales( de provincias, cantones, regiones, municipios) deberán conjugar la necesidad de favorecer la automatización para impulsar la productividad con la necesidad de gestionar las pérdidas de empleo que esto podría implicar, sobre todo en las regiones que ya tienen un bajo nivel de crecimiento de la productividad y una alta tasa de desempleo”, es una de las conclusiones del informe “Creación de empleo y desarrollo económico local.2018” presentado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)que ofrece una visión del impacto de la automatización y de las diferencias en el acceso a la calidad del empleo en los diferentes zonas de los países miembros del organismo internacional.

ImagenAlrededor del 14% de los empleos totales de la OCDE están en riesgo de automatización y el 32% tiene probabilidades de afrontar cambios importantes.
El nuevo trabajo de la OCDE destaca que la variación geográfica del riesgo de automatización del empleo es notablemente alta en los 21 países miembros (de los 37 actuales) con información disponible.” El porcentaje de empleos en alto riesgo es de cerca de 40% en algunas regiones -por ejemplo, Eslovaquia occidental- , en tanto que en otras es mucho menor, como la zona que rodea a la capital de Noruega, Oslo, con apenas el 4%. Estudios previos del organismo internacional han estimado que alrededor de 14% de los empleos de la OCDE en su conjunto están bajo riesgo de automatización, mientras que otro 32% tiene probabilidades de experimentar cambios importantes”.

Dentro de los países, resalta el informe, el porcentaje de empleos en alto riesgo de automatización muestra la mayor variación en España, donde se registran 12 puntos porcentuales de diferencia entre las regiones con mayor y menor riesgo, siendo también alto alta en la República Eslovaca, la República Checa y Francia . ”La variación, que en parte refleja el hecho de que los sectores y los empleos más susceptibles a la automatización no están distribuidos equitativamente entre los países, se encuentra en su menor nivel en Canadá, con solo un punto porcentual entre las regiones con mayor y menor riesgo. Austria e Italia también muestran una desigualdad mucho menor que el promedio”.

Además de la automatización, el informe se detiene en el análisis de “las sorprendentes diferencias” en el acceso a la calidad del empleo en las diferentes regiones de los países de la OCDE.” Las desigualdades regionales aumentaron en términos del número y la calidad de los nuevos empleos creados, el desempleo y el logro educativo. En más de la mitad de las regiones la población en edad productiva bajó entre 2010 y 2016”. Y al igual que en la mayoría de los países del mundo, las localidades urbanas siguen atrayendo a los trabajadores jóvenes a costa de las zonas rurales.

Por otra parte, el porcentaje de personas con empleo temporal y de tiempo parcial también varía considerablemente entre las regiones de un mismo país. En Francia, Bélgica, Hungría, Italia, España o Grecia, la brecha entre las regiones supera los 10 puntos porcentuales y, a título de ejemplo, el informe subraya que en la región francesa de Auvergne, el porcentaje del trabajo temporal fue de 33,6% del empleo total en 2016, mientras que en la región de Ile-de-France, donde se ubica París, el porcentaje fue de solo 21,7%.

El informe destaca lo que califica como “un resultado alentador”: desde 2011, el 60% de las regiones en los 21 países estudiados han creado más empleos con bajo riesgo de automatización que los empleos que los perdieron en sectores con alto riesgo de automatización. Las regiones con un menor porcentaje de empleos bajo riesgo de automatización tienden a gozar de un alto nivel de urbanización, trabajadores con un alto nivel educativo y un fuerte sector de servicios comercializables”.

El trabajo convoca , por último,” a trabajar más con el fin de aumentar las competencias de la fuerza laboral, en particular en las zonas rurales, así como de mejorar la eficiencia en las empresas regionales y urbanas, de modo que puedan reducir el porcentaje de trabajadores que realizan el tipo de tareas rutinarias en alto riesgo de automatización”. En esa dirección, el secretario general de la OCDE, Angel Gurría, sostuvo que “una innovación tecnológica como la automatización puede impulsar el crecimiento de la productividad, generar nuevos empleos y contribuir a alcanzar mejores estándares de vida. Pero debemos prevenir cualquier aumento en las brechas en empleo y calidad del empleo, y nuestro principal interés deberá ser mejorar las competencias y la eficiencia de las empresas en todas las regiones”.


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