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PYMES

Propuestas para impulsar el desarrollo de las PyMES

“A fin de favorecer el progreso del sector PyME se torna necesario que, desde los tres niveles de gobierno,se implementen políticas que favorezcan su expansión y mejoren su competitividad acercándolas a los niveles que registran las empresas pequeñas y medianas en los países más desarrollados….”destaca el informe “Las PyMES: antídoto contra la pobreza”, elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), que incluye recomendaciones para dinamizar la actividad del segmento y de la economía local.

ImagenLa CAC considera de vital importancia el restablecimiento de  la obligación del capítulo PyME en los convenios colectivos.
En su introducción, el trabajo de la CAC reseña los últimos datos incluidos en el GPS de empresas del Ministerio de Producción que ponen de relieve el impacto positivo de las PyMES en cuanto a cantidad de empresas ,localización geográfica y puestos de trabajo registrado, generando empleo formal y favoreciendo la inclusión social. También subraya su importancia “para favorecer una economía más competitiva y evitar los efectos distorsivos de la concentración económica y territorial, incluyendo fenómenos de cartelización y posiciones dominantes abusivas”.

En el capítulo de las propuestas, en materia tributaria la CAC sostiene que la debilidad estructural, económica y financiera de las PyMES en relación a las grandes empresas y su carácter de principales dadores de empleo requiere” mantener e incrementar su tratamiento diferencial y promocional” ,lo que podría lograrse en el corto plazo mediante las facultades que le otorgan al Poder Ejecutivo las leyes 27.264-Programa de Recuperación Productiva- y 27.430-Reforma Tributaria-, y en el mediano a través de la profundización y actualización de la norma citada en primer término.

Por otra parte, la entidad empresaria propone la reducción del período de prescripción de 10 a 5 años para las deudas previsionales, de forma que coincida con la vigente a efectos impositivos, y define como conveniente la determinación de un régimen simplificado de aportes y contribuciones con destino al sistema único de seguridad, mediante la creación de una contribución específica. También plantea elevar el porcentaje computado como pago a cuenta de otros tributos del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios y la derogación de otros regímenes de retención, percepción y recaudación bancaria, así como considera necesario que las provincias adopten las medidas tomadas a nivel nacional, limitando la aplicación de regímenes de recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, tales como el SIRCREB y los sistemas de retención y percepción del citado gravamen. ”Estos regímenes han alcanzado tal grado de complejidad que la entidad considera que su aplicación debería ser limitada en una futura reforma de la ley de Coparticipación Federal de Impuestos” Siguiendo con el área tributaria, el informe promueve revisar y reformar distintos aspectos dispersos en la legislación impositiva que son contrarios al desarrollo de las PyMES. Entre ellos: incrementar los porcentajes computables como crédito fiscal por contribuciones del régimen del decreto 814/2001 establecido para promover el empleo formal en las economías regionales; favorecer la ampliación de la cartera de inversiones para que las PyMES puedan gozar de los beneficios de la ley 27.264-Régimen de Promoción de Inversiones- ; examinar las restricciones introducidas por las AFIP al acceso de las PyMES a los planes de facilidades de pagos permanente y otras medidas de simplificación tributaria.

En materia laboral, el informe propone una condonación de la deuda por capital, intereses ,multas y punitorios por falta de pago de aportes y contribuciones con destino a los subsistemas de la seguridad social para las empresas con personal contratado irregularmente. Y mirando a futuro sostiene que la incorporación de trabajadores regularizados y de nuevos trabajadores, hasta totalizar el número de 18, debería contemplar una solución similar a la de la ley 26.940 que dispone que la remuneración se liquide en forma de pago único y sólo con el 50% de las contribuciones patronales. Además, sugiere : establecer un tope máximo diferenciado en las alícuotas correspondientes al régimen de Riesgos del Trabajo, de manera tal que estas queden reducidas en 33% del promedio de las cotizaciones totales del sistema; avanzar en la unificación simplificada de las registraciones; aplicar un tratamiento particular para las PyMES respecto del periodo de prueba; fijar un sistema de jornada reducida, alternada y discontinua; otorgar vacaciones en cualquier época del año; permitir la liquidación fraccionada del sueldo anual complementario, e instaurar de un sistema de financiamiento de indemnizaciones por despido.

Más adelante, el trabajo de la CAC recuerda que la ley 25.877 derogó la obligación de introducir un capítulo PyME en los convenios colectivos de trabajo de las diferentes actividades y oficios. Al respecto, considera de “vital importancia” que dicha obligación sea reestablecida, ya que ante su ausencia los sindicatos se rehúsan, sin razón alguna, en concertar colectivamente para el sector.

En materia crediticia, la propuesta empresaria estima de vital importancia desgravar la operatoria para estimular a las entidades financieras a que destinen el 50 o más de su cartera crediticia a proyectos productivos de la industria, el comercio y los servicios encarados por PyMES, “lo que supone un aumento en volumen como del número y calidad de los instrumentos que permitan que las empresas del segmento puedan tener un mayor y más fácil acceso al crédito”. Y si bien reconoce los esfuerzos realizados por el gobierno y el Parlamento para desligar el otorgamiento de créditos de la condición de deudor tributario o previsional, sostiene que los mismos chocan contra las normas calificadoras que los bancos deben aplicar a las empresas que tengan pendiente de resolver su situación irregular.

Por último, el informe aborda la problemática de la inserción ,de manera sostenida, de las PyMES en el comercio internacional. Con una participación muy baja en el total exportado por el país (6,1%) y una pronunciada tendencia a la baja en la cantidad de PyMES exportadoras desde hace más de una década, señala que para revertir esa situación “se requieren mejoras de productividad ,de calidad del empleo-de particular importancia para las empresas de servicios- y de mayores inversiones e innovaciones. Además resulta fundamental el acompañamiento institucional del sector público estableciendo acuerdos comerciales para aquellos productos y destinos con mayor complementariedad, enfocando los esfuerzos en la inserción en las cadenas globales de valor”, con el objetivo de impulsar un desarrollo sostenible de las pequeñas y medianas empresas en el largo plazo.


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